Compartir

Cómo enseñar usando apoyos visuales dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA)

 Extracto de un artículo por Susan Kabot

¿Qué son los apoyos visuales?

Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) suelen tener dificultades para entender el lenguaje que escuchan. Cuando escuchan hablar a otros, es posible que no puedan seguir el ritmo: cuando entienden el comienzo de la primera oración, el orador puede estar en la quinta oración. El niño puede estar tratando de escuchar, pero aun así se pierde la mayor parte de lo que se dice.

Sin embargo, muchos de estos pequeños tienen fortalezas en el procesamiento visual de la información y en el pensamiento espacial. La comunicación visual puede marcar una gran diferencia. Esto no quiere decir que la comunicación verbal deba detenerse: algunos  niños dentro del espectro necesitan más oportunidades para desarrollar sus habilidades lingüísticas.

Los apoyos visuales vienen en muchas formas: imágenes, objetos, gestos, y texto una vez que el niño puede leer. Las imágenes que se encuentran en línea, las etiquetas de los empaques, las imágenes en los catálogos o el software desarrollado específicamente para niños con TEA son todas posibles fuentes de apoyo visual.

 Estrategias en el uso de apoyos visuales:

Muestre el cronograma de actividades

Para los niños podría ser muy útil tener su propio horario individual basado en imágenes de las actividades del día, el cual él mismo pueda manipular. Proporcionar una imagen para cada actividad y alinearlas verticalmente facilita que los niños sepan lo que sucederá a lo largo del día.

Si considera que su hijo necesita aún más apoyo, puede hacer cronogramas detallados de lo que sucederá dentro de cada actividad. Para la hora del círculo, puede hacer un horario corto que muestre una canción y leer en voz alta.

Estos horarios también pueden representar tareas a realizar, como jugar con algún juguete, o salir a tomar sol.

Indíquele al niño dónde sentarse

Tener un marcador en la mesa o silla que muestre dónde sentarse le permitirá al niño saber dónde se supone que debe estar. Los cuadrados de goma eva o las alfombras con áreas de descanso definidas tienen el mismo propósito.

Apoye la comprensión de lo que está diciendo

A menudo, cuando se dan instrucciones verbales, es posible que los niños con TEA no respondan. Puede sentir que un niño está siendo desobediente deliberadamente, pero es posible que el niño no lo entienda. Tener imágenes para acompañar sus instrucciones verbales puede ayudar.

Si el niño parece angustiado, intente usar una guía visual en lugar de una verbal, ya que escuchar palabras aún más difíciles de entender puede aumentar la frustración del niño. Para ayudar a estos chiquititos en las actividades grupales, puede resultarle útil mostrar una imagen grande de “siéntate” o “silencio”, o tener un conjunto de imágenes en un cordón que pueda mostrar a cada niño cuando sea necesario.

Ayude a un niño a desarrollar la autorregulación

Para fomentar el desarrollo social y emocional de un niño, los padres y maestros a menudo comparten, y hacen que el niño practique, estrategias para calmarse, como respirar profundamente o ir a un rincón acogedor de la habitación. Para los niños con TEA, las explicaciones visuales y los recordatorios de estas estrategias pueden ayudarlos a autorregularse, especialmente cuando comienzan a enfadarse. Mostrar una imagen de una persona respirando profundamente o apretando las manos proporciona un modelo que es más fácil de entender que una instrucción verbal.

Las habilidades de autorregulación para las emociones positivas, como estar felizmente emocionado, también deben enseñarse. Por ejemplo, una escala de cinco puntos para el nivel de la voz se puede representar visualmente para que el niño sepa cuándo está usando una voz para exteriores o interiores.

Fomente la independencia

La presentación visual de los pasos para completar una tarea anima al niño a ser independiente. Por ejemplo, podría enumerar los pasos para cepillarse los dientes, lavarse las manos y usar el baño: seleccione una imagen para representar cada paso y coloque estas guías en las áreas apropiadas del baño. Las rutinas funcionales, como colgar un abrigo, también se pueden representar con imágenes.

Otro uso de los apoyos visuales es poner fotos de juguetes y otros materiales de aprendizaje en los estantes donde pertenecen para que el niño pueda ponerlos de nuevo en sus lugares correctos sin ayuda, permitiéndole ser independiente. A veces, sacar de la situación al adulto que proporciona las instrucciones verbales hace que el niño esté más dispuesto y sea más capaz de seguir las instrucciones.

Amplíe el uso del lenguaje expresivo

Los niños con TEA a menudo tienen dificultad para expresarse verbalmente. Proporcionar imágenes que apoyen la comunicación, como imágenes individuales para niños que comienzan a comunicarse verbal o no verbalmente, y tableros de expansión del lenguaje para niños más hábiles, los alentará a usar palabras expresivamente, ya sea con o sin habla. Entregar una imagen a un compañero de conversación o señalar una imagen para mostrar algo a un padre, maestro o compañero sirve como comunicación intencional para un niño que no es verbal. Además, el aumento de la capacidad del niño para comunicarse a menudo disminuye el comportamiento desafiante.

Del mismo modo, dar opciones a los niños a menudo reduce el comportamiento inapropiado, y puede ser muy útil darles a estos pequeñitos elementos visuales para que tomen decisiones. Para los niños que no pueden entender imágenes bidimensionales, se pueden presentar los objetos reales.

Fuente: https://www.naeyc.org/resources/pubs/tyc/oct2019/teaching-children-autism

Revista Soluciones Nº15 Vacunas y Autismo [ Digital PDF]

Compartir
Hola! ¿Necesitas Ayuda?
A %d blogueros les gusta esto: