Por «La Abuela» Chepita Fuentes
Hoy es muy difícil conversar con alguien y que en esas pláticas no salga el “dolor”. Artritis, reumatismo, artrosis, sinovitis, etc., son los diagnósticos que quienes me visitan me traen del médico; y la receta magistral siempre son calmantes y antiinflamatorios que acaban con el estómago, hígado y riñones, motivo por lo que comúnmente me consultan.
Nunca recomiendan nada como limpiar las articulaciones y la sangre de los Uratos (depósitos de ácido úrico), o los Osteofitos (sales calcificadas), que son los responsables de aquellos múltiples dolores. Los naturópatas tenemos tecitos, pomadas, cataplasmas y otros que sirven para salir del paso, pero lo más importante es tener en cuenta limpiar/eliminar esos molestos depósitos. El mejor y menos invasivo remedio es: “Cambiar la alimentación que le produjo estas acumulaciones” y el ejercicio.
Las personas mayores son las que más se quejan porque con los años han acumulado más uratos y como se mueven cada día menos, también es más complejo para su organismo poder expulsarlos.
¿Cómo se forman estos tóxicos?
Hay ciertos alimentos que contienen más purinas que otros (carnes, bebidas alcohólicas, los hígados, anchoas, champiñones, sardinas, porotos secos), y nuestro magistral cuerpo las descompone usando lo que se necesita. Los riñones las filtran y las sobrantes son eliminadas por la orina, pero sucede que nuestra alimentación, generalmente, está muy cargada de purinas y nuestro mecanismo termina
siendo incapaz de realizar el trabajo. En conclusión, no le queda otra que mandarlas por medio de la sangre a las partes más lejanas, para no recargar y enfermar los órganos principales. Allí, en la “gelatina” que une las articulaciones de los dedos, codos, hombros, rodillas y otras, se cristalizan y empiezan a provocar dolores. La falta de movimiento endurece y disminuye esa gelatina y por eso el remedio magistral es: “Mucha agua pura y ejercicio”. El agua mantiene el espesor justo de la gelatina y el ejercicio mueve y diluye los cristales, facilitando que salgan por la traspiración.
En lo personal, diría que son los excesos de carne lo que más daño nos hace; limite el consumo de los alimentos ricos en purinas, tome más agua, muévase. Ponga énfasis en frutos como los cítricos, que desinflaman y alcalinizan la sangre, las deliciosas manzanas, los arándanos, cerezas y frutillas cargados de antioxidantes con dosis no menores de vitamina C y, de la huerta, abuse de las cebollas, los ajos, zanahorias, apio y calabazas.
Los médicos ahora están recargados de trabajo, déjelos para los casos graves y haga de su alimento su medicina, mucha agua pura y ejercicio. Y sin médicos, sin farmacias, sin gastos extras, sus dolores se irán desapareciendo.
“Y pídale a Dios que le dé las fuerzas para hacer los cambios que le son imposibles, y verá sorprendentes resultados”
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Amigos lectores, se me había olvidado comunicarles que hace un tiempo salió a la venta el libro en el cual trabajamos junto a mi hermano (jubilado de Psicología clínica familiar) durante dos años. El resultado fue un interesante trabajo investigativo en donde se logró un libro científico, histórico y versátil, que puede usarse como introducción al mundo de la naturopatía.
El libro “NATUROPATÍA, ¿La medicina preventiva del futuro?” de José Ángel Fuentes y Josefina Fuentes, está a la venta en Amazon y otras plataformas en la web. Mis lectores me han preguntado mucho por él, pero con la preocupación del cambio de residencia se me fue olvidando avisarles que ya estaba a la venta. Por lo mismo, tengo en completo olvido mi libro personal de la abuela con sus magistrales recetas, el cual ya está listo para imprimir, pero la falta de tiempo lo ha estancado.
