Por Lorena Castillo / Paramédico y naturópata acreditado
Intoxicación e intolerancia por humo de parrilla
El tentador aroma de un asado a la parrilla esconde también un riesgo para la salud. La combustión y el humo generado por el fuego
producen sustancias tóxicas, que pueden ser inhaladas por las vías respiratorias. Pequeñas partículas sólidas que taponan los alveolos pulmonares, causando malestar, mareos, dolor de cabeza, incluso problemas respiratorios que se agravan con la temperatura muy alta exacerbada en un asado. Se debe actuar lo antes posible para revertir el daño.
Limpiar las vías respiratorias: El tomillo es de acción rápida para el sistema respiratorio, por sus polifenoles. Por otra parte las hojas de menta pueden ayudar al alivio de dolores de cabeza y mareos. Ambas se pueden tomar en infusión lo antes posible, luego de estar sometidos al contaminante.
Preparado: Se recomienda 10 gr de tomillo y 10 gr de menta en 1 tazas de agua caliente, reposar y beber durante el día. Importante que sea alejado de los alimentos, repetir por 48 horas.
Realizar vahos para despejar vías respiratorias: colocar en una fuente eucalipto o tomillo, dejar caer el agua hirviendo, revolver e inhalar suavemente el vaho. El tiempo de aplicación será hasta que el vapor deje de condensar.
Repetir 2 veces por día por 48 horas alejado de comidas.
Para aliviar el malestar por contaminantes: El humo causa malestar ocular y respiratorio por inhalación, provocando fatiga y dolor de cabeza por la intoxicación.
Realizar movimientos rotatorios sobre la piel, con las yemas de los dedos. Masajear la región alrededor de los ojos y la nariz, haciendo una leve presión, en dirección a las manecillas del reloj. Repetir 10 a 15 veces consecutivas. Disminuye el malestar de cabeza, estimula la circulación y descongestiona alrededor del orbicular del ojo.
Intoxicación por alcohol e intolerancia etílica
El consumo de alcohol y peor aún su combinación con otras sustancias etílicas (cerveza, whisky, pisco, ron, vino y otros etílicos en general) puede llevar a grandes intoxicaciones en corto tiempo. Se comienza con una fase de euforia que da paso a un comportamiento confuso y posteriormente riesgoso en varios ámbitos.
Abrigo para evitar enfriamiento: El alcohol es un vasodilatador, que antagoniza la vasoconstricción, que es el mecanismo que el cuerpo tiene para protegerse del frío. Por lo que se debe entregar calor a la víctima, cubriéndolo con una manta en una posición preferentemente sentada. Esto para evitar la pérdida de conciencia.
Controlar náuseas y vómito con Acupresión: Es muy posible que la víctima, vomite y hasta que pierda la conciencia. Por lo que se debe actuar, para NO empeorar el cuadro.
Este punto es para aliviar diferentes tipos de náuseas, y armonizar el estómago. Está localizado en nuestras muñecas, entre los tendones centrales y a una distancia de tres dedos desde el primer pliegue hacia el antebrazo. En este punto se debe comprimir y soltar por unos segundos hasta sentir alivio.
Nivelar desequilibrio de glucosa: La persona con intoxicación etílica tiene disminuida la glucosa en sangre, lo cual también puede llevar a pérdida de conciencia e incluso a que sufra convulsiones.
Hay que ofrecerle pequeñas cantidades de líquidos, agua pura o azucarada, para nivelar glucosa, en pocas cantidades. Debe ser proporcionada con cuchara, NO directo con el vaso, con una frecuencia de una cucharada cada 5 -10 minutos para evitar vómito.
Posición lateral en caso de inconsciencia etílica: Ponga al paciente en posición lateral, ya que se evitará, por un lado, que pueda aspirar una posible reacción de vómito y, por otra parte, que sufra una obstrucción de la vía aérea por “hipotonía de la lengua”. Esto consiste en que, cuando la inconsciencia es profunda, el tono de los músculos de la lengua se relaja, cayendo, ésta, sobre la entrada de la tráquea, asfixiando al paciente.
Intolerancia grave por consumo de bebidas energéticas
Con la reacción se produce una crisis de inconsciencia, ansiedad, malestar intenso con aumento de las pulsaciones y dolor de pecho no opresivo. También sensación de ahogo, hormigueo y rigidez en piernas y brazos.
Friccionar extremidades alternadamente: Se deben estimular con intensidad progresiva para disminuir la rigidez y hormigueos que asustan. Con el fin de activar circulación, y retomar la conciencia, actúe de la siguiente forma: debe sujetar las extremidades, movilizar y friccionar alternadamente por unos minutos hasta ver reacción. (Como en la imagen)
Controlar hiperventilación: Intente relajar a la víctima con respiraciones calmadas y sucesivas. Deberá tomar el aire por la nariz y expulsarlo por la boca.
Con una bolsa de papel, se debe respirar unos minutos dentro de ella inhalando parte del dióxido de carbono que exhala. Esto es debido a que en esta condición se pierde demasiado y se debe nivelar su presencia en la sangre para recuperar la normalidad.
