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El sueño, lo sabemos, es absolutamente esencial para la salud celular del cuerpo. Durante el ciclo de sueño, especialmente durante el sueño profundo de ondas lentas, el cuerpo se pone a trabajar para reparar las células y el ADN dañados, promover el crecimiento saludable de nuevas células, y fortalecer el sistema inmunológico.

Extracto de un artículo preparado por el Dr. Michael Breus / PhD en Psicólogía clínica y miembro de la American Academy of Sleep Medicine

El poder reparador del sueño

Las investigaciones apuntan al poder profundamente reparador del sueño: un estudio de 2014 descubrió que dormir lo suficiente y de alta calidad está relacionado con un envejecimiento celular más lento en adultos sanos. Los científicos midieron la edad celular utilizando la longitud de los telómeros, la cual se considera un indicador clave de la edad celular. Los adultos mayores que dormían lo suficiente y dormían bien tenían telómeros más largos, es decir un signo de células “más jóvenes”.

Otro estudio de 2014 encontró que la falta de sueño aumenta el daño al ADN, las lesiones y la disfunción de las células, lo que incluye una mayor muerte y proliferación celular, junto a un mayor riesgo de errores en la replicación de células.

 

¿Dormir poco aumenta los riesgos de enfermedades?

La falta de sueño suficiente es un problema epidémico en la sociedad. 1 de cada 3 adultos descansa menos de las 7 horas mínimas recomendadas. Solo el 15% de los adolescentes obtienen las 8 a10 horas de sueño nocturno que necesitan.

Dormir poco se ha relacionado científicamente con un mayor riesgo de enfermedades graves y crónicas como: enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, obesidad y diabetes tipo 2.

 

 ¿Qué pasa con el cáncer?

Los estudios han demostrado que la duración del sueño breve (esa es otra forma de decir que no se duerme lo suficiente) está relacionada con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. La falta de sueño también se ha identificado como un factor que eleva el riesgo de adenomas colorrectales, que son pólipos que se encuentran en el colon.

Múltiples estudios, incluido un estudio a gran escala a largo plazo, muestran que dormir poco puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.

***Watcher: «Según las 5 Leyes Biológicas, cuando está en fase activa, simpaticotonía o también llamada fase de estrés, el organismo se mantiene constantemente en estado de alerta. Uno de los síntomas claves son manos y pies fríos, falta de sueño y pensamientos circulares respecto a cualquier situación de su vida que esté provocando la atención prioritaria. Cuando este estrés es extenso y no permite el sano descanso, con el tiempo puede provocar múltiples problemas de salud e incluso cáncer con el fin de recuperar biológicamente el organismo dañado por la fase de estrés».

 

 ¿Dormir demasiado puede aumentar el riesgo de cáncer?

Dormir demasiado está relacionado con la depresión y otros trastornos del estado de ánimo, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

La investigación en mujeres posmenopáusicas mostró un mayor riesgo de cáncer de hígado asociado con dormir más de 9 horas por noche. En particular, los riesgos de formas de cáncer de mama con estrógeno positivo parecen aumentar con la duración del sueño.

***Watcher: “Según las 5 Leyes Biológicas, en fase de vagotonía o de “recuperación”, el organismo necesita más descanso. Es un requerimiento para lograr recuperar el organismo del estrés que lo antecedió. Es en este punto cuando el organismo es encontrado “enfermo” y son detectados múltiples programas biológicos de recuperación (enfermedades), incluido el cáncer”.

 

Sueño irregular e interrumpido

El sueño inquieto y fragmentado y los patrones de sueño irregulares se han relacionado con un riesgo elevado de cáncer, en un cuerpo de investigación que continúa creciendo. Los estudios muestran que el aumento de los riesgos de varios tipos de cáncer, incluidos los de mama, próstata y tiroides, está relacionado con un sueño interrumpido y de mala calidad. La interrupción del sueño también puede contribuir a que el cáncer sea más agresivo.

Cumplir con un horario de sueño regular, uno que se alinee con los ritmos circadianos naturales del cuerpo, es el hábito de sueño más saludable que puede adoptar. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo. Los horarios sobrecargados, el estrés, la exposición excesiva a las pantallas y la luz artificial por la noche son algunos de los muchos desafíos que enfrentamos para mantener una rutina de sueño regular y reparador.

 

Trabajos nocturnos

Para muchas personas, sus horarios de trabajo no les permiten dormir durante la noche, en consonancia con el reloj circadiano del cuerpo. Existe un sólido y creciente cuerpo de investigación que muestra que las personas que trabajan en turnos de noche tienen un mayor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.

Un estudio de 2018 de mujeres que trabajaban en turnos nocturnos a largo plazo descubrió que tenían un riesgo general de cáncer un 19% más alto, en comparación con las mujeres que no trabajaban en turnos largos. Los riesgos de tipos específicos de cáncer, incluidos los de mama, gastrointestinales y de piel, fueron aún mayores. Y cuanto más tiempo permanecían las mujeres con el trabajo nocturno, mayor era su riesgo de cáncer: los investigadores descubrieron que cada 5 años de trabajo nocturno se relacionaba con un riesgo 3,3% mayor de cáncer de mama.

Debido a la solidez de esta investigación, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y la Organización Mundial de la Salud ahora identifican el trabajo en turnos de noche como un probable carcinógeno o factor causante de cáncer.

 

Alteración del ritmo circadiano

Nuestros ritmos circadianos guían y gobiernan nuestros ciclos de sueño y vigilia, así como muchos de los procesos fundamentales de nuestro cuerpo, incluida la digestión, la función inmunológica y la producción de hormonas. Los ritmos circadianos interrumpidos son a menudo un factor subyacente en los trastornos de sueño y el sueño inquieto de mala calidad. También están relacionados con enfermedades y problemas de salud crónicos, como la depresión y otros trastornos del estado de ánimo, la diabetes y la obesidad. Según estudios, también con algunos tipos de cáncer.

 

Trastornos del sueño

Los trastornos del sueño como el insomnio, el síndrome de piernas inquietas y la apnea del sueño afectan tanto la cantidad como la calidad del sueño. También pueden ser tanto un síntoma como un contribuyente a las interrupciones en los ritmos circadianos del sueño.

Un estudio de 2015 encontró que las personas con insomnio, apnea obstructiva del sueño y parasomnias tenían un riesgo elevado de desarrollar varios tipos de cáncer. (La parasomnia incluye una amplia gama de experiencias perturbadoras relacionadas con el sueño, que incluyen rechinar los dientes, convulsiones nocturnas, trastornos del movimiento basados en el sueño y terrores nocturnos).

***Watcher: “Existen dos fases importantes en el desarrollo de un conflicto biológico: las ya mencionadas fase de simpaticotonía o de estrés y la fase de vagotonía o de recuperación, que es donde se activan los programas biológicos de recuperación (enfermedades). En el caso de los trastornos de sueño, suelen ocurrir o presentarse mayoritariamente durante fase activa o de estrés, siendo lógico que mientras más tiempo se mantenga el individuo así, más tiempo tomará la recuperación (enfermedad) y mayor será la intensidad de la misma”.

 

Apnea del sueño

Los vínculos científicos entre la apnea obstructiva del sueño (AOS) y el riesgo de cáncer parecen especialmente fuertes. La AOS es un trastorno que interrumpe la respiración durante el sueño, comprometiendo o interrumpiendo temporalmente el flujo de la respiración. Las investigaciones relacionan la AOS con un mayor riesgo de desarrollar cáncer, así como con cánceres más agresivos y con tasas de mortalidad más altas entre los pacientes de cáncer con AOS.

Un estudio de 2016 encontró que la AOS y el sueño interrumpido que la acompaña están asociados con una forma más agresiva de cáncer de pulmón. Los estudios también han demostrado que la AOS está relacionada con formas más agresivas de melanoma.

Además, sabemos que la apnea del sueño es dañina para la salud de varias maneras, peligrosa para el cerebro y la salud cognitiva, elevando los riesgos de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, así como de lesiones accidentales y muerte. Entonces, es importante perseverar en el diagnóstico y el tratamiento de cualquier tipo de trastorno del sueño, incluida la apnea del sueño.

Fuentes:

https://thesleepdoctor.com/medical-health/cancer-and-sleep/ https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1087079212000986 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4615350/ https://www.sciencedaily.com/releases/2015/01/150105081757.htm

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