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Compilado por Beatriz Farías / Naturópata acreditada

Se conoce como enfriamiento a la disminución de la temperatura del cuerpo, que se manifiesta cuando la temperatura corporal es menor a los 35°C y suele producirse a consecuencia de la exposición a temperaturas frías durante un tiempo prolongado, ya sea en el agua o en un ambiente muy helado.

Cuando esto pasa, se produce un desequilibrio de los mecanismos de la regulación homeostática del cuerpo, en este caso aquellos que mantienen el equilibrio térmico.

Síntomas de enfriamiento:

  • escalofríos
  • congestión o goteo nasal
  • dolor de garganta
  • tos
  • dolor corporal y/o dolor de cabeza leves
  • estornudos

 

Para prevenir o aliviar los molestos síntomas del enfriamiento son necesarios estímulos pequeños que despierten la actividad vital y estímulos medianos para que la aceleren. Para esto contamos con varias ayudas:

 Usar gorro en invierno (prevenir): Cuando bajan las temperaturas una parte importante del calor corporal se pierde por la cabeza (los expertos aseguran que puede llegar a perderse hasta el 20% del calor corporal), por lo que cubrir la cabeza con un gorro de lana es la mejor opción para no pasar frío. La circulación se regula al mantener la calidez en nuestro cerebro, ya que teniendo el cráneo bien abrigado este puede enviar más señales de calor a todo el organismo. También así se evitan dolores de cabeza por exceso de frío.

Canela (prevenir): La canela también dispone de propiedades digestivas y ayuda a estimular la circulación. Una infusión caliente de canela, romero y jengibre por la mañana activará su sistema circulatorio y su fuerza vital, entregando un calor agradable al cuerpo, manteniéndolo despierto y alejado de los enfriamientos. Solo tomar en la mañana.

 Tomillo (prevenir y tratar): Poner una cucharita de tomillo en una taza de agua a punto de hervir, reposar 7 minutos tapado y tomar 2 veces al día, para el frío que cala los huesos.

Manzanilla, para enfriamientos digestivos y urinarios (prevenir y tratar): Además de ayudar a una buena digestión, calma la ansiedad, disminuye el estrés y refuerza el sistema inmunitario. Para los enfriamientos digestivos y del sistema urinario: ponga una cucharita de manzanilla seca en una taza y deje caer agua a punto de hervir. Reposar 5 minutos tapado y tomar caliente.

Cola de caballo (prevenir y tratar): Esta infusión, además de ayudar a calentar el cuerpo, contribuye a la eliminación de toxinas por la acción del sílice y el potasio. Sus otros beneficios derivan de las propiedades diuréticas que posee.

Jengibre (prevenir y tratar): Ayuda a entrar rápidamente en calor al cuerpo, en especial articulaciones y rodillas. También ayuda a eliminar mucosidad, es antitusivo, antibiótico y antiinflamatorio, alivia síntomas de la gripe y fortalecer sistema inmunitario.

Cáscara de naranja (prevenir y tratar): Además del agradable aroma de la cáscara de este fruto, que es ideal para relajarse, preparada en infusión es muy efectiva para equilibrar la temperatura del cuerpo. Prepare una infusión con la parte naranja de la cáscara  y disfrute de un delicioso elixir que lo relajará y le hará entrar en calor.

 

Tratamientos en caso de enfriamiento (complemente con infusiones)

 Baño de contraste: El agua debe estar a una temperatura que aguante y no le queme (38 a 44 C°). Dúchese con el agua caliente y permanezca en ella de 4 a 6 minutos. Luego, cambie el mando al agua fría (10-20 C°) y aguante en ella de 10 a 20 segundos.

El cuerpo reacciona en calor luego de la pasada por agua fría. Mejora circulación y se siente descanso y bienestar general en el cuerpo, ya que logra su equilibrio térmico.

Baño de vapor: Cuando el cuerpo está con enfriamiento generalizado es conveniente el baño de vapor con contraste de agua fría. Al producir la traspiración se regula la circulación y relaja los nervios; se activa el sistema inmunológico, produciendo así el equilibrio térmico del cuerpo.

Cataplasma de barro: Al haber enfriamientos en el bajo abdomen, vejiga y riñones, es conveniente poner una cataplasma caliente en la zona. Esto entregará equilibrio térmico a las zonas afectadas y regulará la funcionalidad de estos órganos.

 

Watcher: “Las vitaminas tienen características muy puntuales en los casos de enfriamiento, ya que lo que buscamos en el momento no es nutrir sino encontrar el equilibrio térmico en el organismo. Las vitaminas activantes, como por ejemplo la C y la E natural (aceite de germen de trigo),  por muy buenas que sean regularmente, no son de ayuda en el momento de existir enfriamiento, ya que el organismo se encuentra biológicamente en una fase fría (también llamada fase activa o de estrés); lo que necesitamos es equilibrio y no activar más el sistema ya estresado por fase fría. En estos casos hay vitaminas que inducen asertivamente a la vagotonía o “fase cálida”, como por ejemplo:

La vitamina B3 (niacina de la versión con flush): es un vagotónico ideal porque tiene una acción vasodilatadora, lo cual promueve que la sangre fluya más rápido y gracias a esto el organismo pueda regular el termostato y entrar en calor.

 El citrato de magnesio: este cumple la función de relajar el organismo y en especial la musculatura. En casos de enfriamiento será de gran aporte ya que ayudará a relajar la compresión muscular a causa del frío, siendo útil para lograr entrar en fase cálida.»

 Nota: Cabe señalar que este artículo está basado en recomendaciones para los enfriamientos y no casos de hipotermia.

 

Fuentes: Manuel Lezaeta Acharán, La medicina natural al alcance de todos.
https://www.cuerpomente.com 
https://mejorconsalud.as.com 

 

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